Sesiones intensivas de EMDR de 3 a 5 horas para ayudarte a lograr avances significativos en menos tiempo. Un espacio seguro para procesar trauma, ansiedad y heridas de relación con atención virtual personalizada en inglés y español para adultos en Texas.
Quizá estás haciendo avances en terapia, pero gran parte de la sesión se utiliza para hablar sobre lo que ocurrió durante la semana. Cuando finalmente llegas al tema que deseas trabajar, ya es momento de comenzar a cerrar.
O tal vez sabes que necesitas ayuda, pero asistir a terapia todas las semanas no encaja fácilmente con tu trabajo, tus responsabilidades familiares o tu horario.
Una sesión más larga puede darte un espacio protegido para detenerte, prestar atención a lo que sucede debajo de la superficie y trabajar con mayor continuidad, sin tener que apresurar el inicio o el final.
Los intensivos virtuales de EMDR ofrecen de 3 a 5 horas para trabajar con mayor continuidad, sin apresurar el proceso. Disponibles para personas adultas en Texas, en inglés, español o ambos.
¿No sabes si es para ti? Podemos determinarlo juntos.
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares, por sus siglas en inglés) es una terapia respaldada por evidencia que ayuda a trabajar experiencias pasadas que no se han procesado y que todavía se sienten presentes. Estas experiencias pueden mantener activas creencias como “no soy suficiente”, “no estoy a salvo” o “fue mi culpa”, influir en nuestras decisiones y relaciones, y llevarnos a repetir patrones. También pueden provocar respuestas automáticas de supervivencia, como pelear, huir, paralizarse, complacer, someterse, aferrarse o codependencia.
En lugar de hablar de un recuerdo con detalle semana tras semana, el EMDR utiliza estimulación bilateral — alternando estímulos de un lado a otro, ya sea con movimientos oculares, toques suaves (self-tapping) o sonidos alternados, lo que te resulte más natural — para ayudar a tu cerebro a hacer lo que hace de forma natural con el material que se ha quedado "atorado".
Un intensivo de EMDR es una sesión terapéutica extendida y personalizada. En lugar de una sesión de 50 minutos, reservamos de tres a cinco horas para enfocarnos en una dificultad, experiencia, detonante, creencia o patrón específico. La duración exacta la decidiremos juntos durante una sesión de evaluación y depende de lo que estés trabajando y el ritmo que sea adecuado para ti.
No pasarás varias horas reviviendo recuerdos dolorosos. Los intensivos incluyen trabajo con EMDR, preparación, reflexión, descansos y herramientas para ayudarte a sentirte presente. El objetivo no es avanzar a toda velocidad, sino contar con tiempo suficiente para trabajar cuidadosamente, sin detenernos justo cuando algo importante comienza a aparecer.
La palabra “intensivo” se refiere a que reservamos más tiempo para trabajar. No significa que voy a presionarte ni que pasarás varias horas reviviendo continuamente algo doloroso.
No necesitas haber vivido un solo acontecimiento devastador para que tu experiencia sea importante.
Algunas heridas se forman poco a poco: historia de abuso, crecer entre críticas, ser ignorado/a, sentir que tenías que ser el/la fuerte, hacerte responsable de todos, aprender a no pedir ayuda, vivir con inestabilidad o sentir que expresar tus necesidades podía decepcionar a otras personas.
Con el tiempo, esas experiencias pueden aparecer como ansiedad, culpa, dificultad para poner límites, miedo al rechazo, problemas en las relaciones o la sensación de que nunca haces lo suficiente.
Experiencias difíciles que aún te afectan.
Miedo al rechazo, abandono, complacer, aislarte o repetir patrones.
Traición, rupturas y trauma en las relaciones.
Miedo, tensión, sobresaltos o irritabilidad.
Pérdidas, rupturas y cambios difíciles.
Vergüenza, culpa o sentir que no eres suficiente.
Cada intensivo se adapta a la persona y al objetivo que desea trabajar. En términos generales, el proceso incluye tres partes:
Comenzaremos con una sesión de evaluación más completa de una hora y media para hablar sobre lo que deseas trabajar, tu experiencia previa con terapia, los apoyos con los que cuentas y ver si un intensivo es la opción apropiada para ti.
Durante esta sesión puede que completes algunos cuestionarios o ejercicios de preparación. Esto nos ayuda a utilizar el tiempo cuidadosamente y a crear un plan que responda a tus necesidades.
Incluso si decidimos que un intensivo no es la mejor opción en este momento, de esta sesión ya sales con herramientas y claridad acerca de cuál sería el mejor tratamiento para ti.
Definiremos un enfoque para la sesión y practicaremos herramientas que te ayuden a sentir conexión con el presente. Cuando exista suficiente preparación, podremos comenzar el trabajo de procesamiento.
La sesión puede incluir conversación, reflexión, estimulación bilateral (movimientos oculares, sonidos alternados, o tapping), atención a tus diferentes partes internas, ejercicios de regulación y descansos planeados.
Al finalizar, dejaremos tiempo para bajar el ritmo, conversar sobre lo que surgió y ayudarte a hacer la transición para terminar la sesión.
Una semana después aproximadamente, tendremos una sesión de seguimiento de 50 minutos para seguir integrando lo que procesamos, ver cómo te has sentido, reforzar si algo quedó pendiente y definir tus siguientes pasos.
Durante el intensivo utilizaremos EMDR dentro de un espacio cálido, colaborativo y sin juicios.
Soy Zaira Miller, tengo una licenciatura en Psicología, Maestría en Ciencias (MS) en Consejería Clínica, soy Consejera Profesional Licenciada (LPC) en Texas, Consejera Certificada a Nivel Nacional (NCC), y estoy Certificada en EMDR por EMDRIA.
Como psicoterapeuta bilingüe, latina e inmigrante, comprendo que la cultura, la familia, la identidad y la lealtad familiar pueden estar profundamente relacionados con lo que deseas trabajar.
Es normal sentir nervios antes de acercarte a una experiencia dolorosa. Lo importante es que podamos hacerlo de una manera que te ayude a mantenerte presente.
Un intensivo no es apropiado para todas las personas. Quizá sea mejor comenzar con otro nivel de apoyo si:
Paso 1. Consulta gratuita por teléfono de 15 minutos sin compromiso.
Paso 2. Entrevista de admisión de 1.5 horas para definir el plan de tratamiento.
Paso 3. Agendar tu intensivo y coordinar el seguimiento.
Es normal preocuparse por eso. La palabra “intensivo” aquí se refiere al tiempo concentrado y no a que la experiencia será intensa. Los intensivos están diseñados con un ritmo y una contención integrados — no pasamos horas en angustia constante. Avanzamos con un ritmo que incluye técnicas de relajación y regulación durante toda la sesión, y tú tendrás el control del ritmo en todo momento.
No pasa nada, y por eso decidimos juntos la duración exacta después de tu sesión de evaluación, en lugar de fijar un número de horas de antemano. Reservaremos el tiempo suficiente para ayudarte a llegar a un lugar estable y relajado antes de terminar — no hay presión para "resolver" cada tema de tu vida en una sola sesión.
Sí. El EMDR virtual está respaldado ampliamente por la investigación, y es algo sobre lo que he construido toda mi práctica. Las técnicas de estimulación bilateral se adaptan muy bien al formato virtual, y muchas personas encuentran que es más fácil mantenerse regulada o regulado en un espacio que ya les resulta familiar y cómodo — su propia casa.
Para eso es justo la sesión de evaluación. Platicamos sobre lo que estás cargando, tu historia y tus metas, y decidimos juntas si un formato intensivo — y qué duración — tiene sentido, o si empezar con sesiones semanales es un mejor punto de partida para tí en este momento.
No trabajo con compañías de seguros, mis servicios son de pago privado. El pago privado también significa que no hay un requisito de diagnóstico ligado a una reclamación, y que todo lo que trabajamos juntos se queda entre nosotros.
Aproximadamente una semana después de tu intensivo, tendremos una sesión de seguimiento para ver cómo te has sentido y definir juntos el siguiente paso. Dependiendo de cómo te encuentres, eso puede significar continuar con más trabajo de EMDR, agendar otro intensivo más adelante, pasar a sesiones semanales si ya eres cliente, o determinar que estás lista o listo para regresar con tu terapeuta o proveedor principal. No hay un solo camino para todas las personas — lo decidimos juntas, según dónde estés tú.
La terapia semanal permite avanzar gradualmente y contar con apoyo continuo. Un intensivo reserva de tres a cinco horas para trabajar un objetivo específico con mayor continuidad. Incluye preparación, EMDR, descansos y tiempo para cerrar la sesión. No significa más presión ni “EMDR a alta velocidad”; simplemente es un formato diferente.
Durante la consulta y sesión de evaluación revisaremos tus objetivos, tu estabilidad actual, los apoyos disponibles y tu capacidad para mantenerte presente cuando surgen emociones difíciles. Si estás atravesando una crisis o necesitas más preparación, te recomendaré un ritmo o tipo de apoyo más apropiado. No tienes que tomar esta decisión por tu cuenta.
Los intensivos virtuales duran aproximadamente de tres a cinco horas. Algunas personas eligen uno para trabajar una experiencia específica. Otras pueden beneficiarse de más preparación, varios intensivos o terapia continua. No asumiremos que todo debe resolverse en una sola sesión.
No necesitas experiencia previa con EMDR ni asistir a terapia semanal conmigo. Antes de comenzar, te explicaré el proceso y nos aseguraremos de que cuentes con suficiente preparación. Si ya trabajas con otro psicoterapeuta, y con tu autorización por escrito, podemos coordinarnos para apoyar tu tratamiento actual.
El costo dependerá de la duración y del plan acordado. Antes de reservar, recibirás información clara sobre el costo total y los servicios incluidos. Generalmente, el costo incluirá una sesión de evaluación previa, el día del intensivo, y una sesión de seguimiento. No trabajo con seguros médicos, así que los pagos son privados únicamente.
Podemos hablar sobre tus preguntas y determinar juntos si este formato podría ser apropiado para ti.